El monólogo personalizado de Mercè hizo que Jordi durmiera en el sofa?

Mercè ha vivido 50 años con ganas de repetir.

Mercè, que tiene un marido que sí se merece, le perdonó y durmieron juntos.

Hay noches que el monólogo es divertido para los espectadores y otras, como esta, que el monólogo es divertido para todo el mundo, también para el monologuista. Y es que preparar un texto sobre personas encantadoras y divertidas, es más fácil.

Y actuar con un público volcado en el monólogo desde el minuto cero no tiene precio. Pep pagaría por actuar siempre delante de gente así.

Mercè, o María de las Mercedes, muy avileña ella, ya conoce a su marido, a si que aunque sorprendida por la fiesta, no estaba extrañada de que le organizase un montaje tan especial y original.